Navegando entre contradicciones

Octubre de 2017. Pasamos el ecuador del año. En el hemisferio norte estamos en otoño. Las hojas de los árboles se pondrán amarillas y caerán. Los días se irán acortando. El sol proyectará sombras largas. Y todo hace indicar que las disputas imperialistas se irán agudizando. Los dueños del Capital necesitan conquistar mercados y personas para mantener sus beneficios. Por el momento, tres puntos geográficos parecen manifestar estas disputas: Siria, Corea del Norte y Venezuela. Hasta el momento, tanto en Siria como en Venezuela, parece que el imperialismo encabezado por EEUU, con la OTAN y la UE como aliados, vieron truncados sus intereses. Las piezas de la partida de ajedrez las mueven Estados Unidos y China. Mientras tanto, el Capital, esa gran fuerza social dirigida por intereses individuales, se lleva por delante vidas humanas de todas las naciones.

Pero al mismo tiempo que el Capital avanza sobre el otro polo de la contradicción, el trabajo asalariado, van surgiendo bolsas de resistencias. Bolsas que cuestionan el sistema capitalista, a veces de manera intuitiva y otras con fundamentos científicos. Los procesos independentistas abiertos en diferentes partes del globo no se pueden separar, escindir, de la lógica del Capital, de sus contradicciones, de sus crisis, ya sean para agudizar los efectos nocivos de éste modelo económico o para liberarse de éste. Catalunya no es una excepción.
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Deshojando la margarita

Julio se inició y terminó caluroso y políticamente dinámico en el panorama internacional: encuentro bilateral entre Putin y Xi, el líder chino, días antes del G20 y en él, destacan los bis a bis fuera de agenda entre Donald Trump y Putin; de Macron-Putin y Macron-Trump. Merkel, ésta vez, pareció mirarlo desde atrás. Refulgió el áurea presidencial de Francia. Para la celebración del aniversario de la toma de La Bastilla hubo desfile militar en Versalles. Relucieron las armas europeas. Organizado para mostrar que Europa y Francia en particular, no es una potencia a subestimar como lo hizo el mandatario yanqui en la última reunión de la OTAN de hace algunos meses atrás. ¿Vísperas del ejército europeo propuesto por la señora que surgió del frío de la antigua RDA?

Todos acontecimientos, cuyos protagonistas desde hace tiempo, están afanados a la búsqueda y armado de un encastre beneficioso para todas los imperialismos – en decadencia y ascendentes-, en la nueva fase de acumulación capitalista que se inicia con la confirmada derrota en el corto plazo del accionar terrorista en el Medio Oriente Ampliado patrocinado por las potencias occidentales a manos de los ejércitos Sirio e Iraquí, con el apoyo de Rusia, Irán, China y Hezbolá.

Objetivo difícil, sino imposible de lograr en el marco capitalista en plena fase imperialista de múltiples hegemonías. Aún logrando cierto equilibrio que dé lugar a una relativa paz en la región, son tantos y variados los puntos de conflictos de alto voltaje a lo largo y ancho del planeta entre los belicosos intereses imperialistas (Korea, Mar de la China; Ucrania, Venezuela,…), que como sucedió en un pasado no tan lejano que parece olvidado, cualquier banal suceso puede desatar una guerra generalizada de consecuencias inimaginables para toda la humanidad. Atroz.

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Una mirada crítica que dé lugar a la autocrítica

En nuestro editorial de enero del 2017 escribíamos: el meta-relato de la globalización como horizonte político ideológico capaz de encauzar las esperanzas colectivas hacia un único destino que permitiera realizar todas las posibles expectativas de bienestar, ha estallado en mil pedazos1. Lo que no suponía, en ningún caso, el fin de la fase imperialista del capitalismo.

Seis meses después, durante el primer fin de semana de junio, en la reunión del Grupo Bilderberg uno de los puntos del orden del día era “¿Puede frenarse la globalización?”2. Más de cien representantes de los sectores más poderos del mundo reunidos para discutir como se reparten el globo a costa de los y las que vivimos de vender nuestra fuerza de trabajo.

Pero el orden del día no se reduce a la Globalización en abstracto. No. El Capital, y la Globalización que surge del mismo, son una fuerza social dirigida por intereses individuales. Se abordarán temas como el pulso entre la fracción de la burguesía representado por Trump y la representada por Merkel. La decisión de la “administración” de Washington de salir de los “Acuerdos de París” contra el cambio climático. Medio Oriente. La irrupción de Rusia en el Tablero mundial. China. La OTAN. Economía. Opciones y escenarios en las relaciones transatlánticas. Hay un punto de “Actualidades” ¿situación en Venezuela, Cuba, Colombia, Brasil? En fin, todo indica que ese mundo multipolar es imparable.

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