Entrevista a Gabriel Solano (Dirigente del Partido Obrero Argentina)

1.- La OTAN surgió en 1949 como amenaza de los países capitalistas occidentales a la Europa del Este. Ahora, en el 2015 de qué objetivos podemos hablar.

La OTAN sirve actualmente a los propósitos de resguardar los intereses económicos y geopolíticos de Estados Unidos y las grandes potencias capitalistas, en un cuadro de retroceso estratégico del imperialismo y de bancarrota capitalista mundial. Este retroceso se verifica en el empantamiento en las guerras de Irak y en Afganistán, en tanto que la crisis capitalista abierta en 2007 y la posterior política de rescate de la banca y del capital ha llevado a un endeudamiento colosal de los estados y a la expoliación de naciones enteras -Grecia- y de las masas de las propias metrópolis. La expresión concentrada de los fenómenos de la guerra imperialista y de la bancarrota económica probablemente sea la catástrofe de los refugiados que sacude al continente europeo.

El imperialismo no ha renunciado a los bombardeos de la Otan y a la ‘vía militar’, como lo ilustran los recientes ataques aéreos en el norte de Afganistán, o el apoyo a la dictadura egipcia para barrer con todo vestigio de la Primavera Arabe, pero su retroceso lo ha obligado a negociar con la teocracia iraní para enfrentar la desintegración de Medio Oriente y discutir los términos de una transición política en Siria. En el caso de América Latina, promueve bajo la mediación del Vaticano una negociación con Cuba que procura -por medio de un chantaje que condiciona el levantamiento del bloqueo a mayores concesiones económicas- un salto en la restauración capitalista en la isla, de gran impacto político en todo el subcontinente, como lo muestran las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las Farc. Obama aspira a conformar una especie de ‘frente popular extra-nacional’ de contención de potenciales situaciones revolucionarias, lo que no va en desmedro de una militarización creciente.

2. El primer bombardeo masivo de la OTAN fue sobre Yugoslavia en 1999 y comandado por el dirigente del PSOE, Javier Solana, es decir, 10 años después del final oficial de la “guerra fría”.

Los bombardeos sobre la ex Yugoslavia, diez años después del final oficial de la Guerra Fría, mostraron el propósito del imperialismo de avanzar en una recolonización de todo el espacio en que el capital fue expropiado desde la Revolución Bolchevique de 1917, como una vía de salida a la saturación del mercado mundial. En función de esta orientación que ha provocado guerras y matanzas, la Otan se dio una tarea de militarización (escudos antimisiles), formación de estados artificiales (Kosovo), reclutamiento de los países del Báltico y de varios países del viejo Pacto de Varsovia, mientras se desarrollaban lazos económicos entre la vieja burocracia soviética y el capital occidental. Los que ubican a Rusia como contrapeso de Estados Unidos no deben olvidar el apoyo decisivo de Putin a la invasión de Afganistán en 2001.

3.- El despliegue de tropas en Ucrania a qué lógica responde

El despliegue de tropas en Ucrania, precisamente, forma parte de este operativo de recolonización que tiene por objetivo último a Rusia y más inmediatamente el desmantelamiento de la industria ucraniana y el aprovechamiento de recursos y de una mano de obra barata y calificada. Esta tentativa ha incluido la firma de un “tratado de asociación” con la Unión Europea, eufemismo que la transforma en una colonia del FMI, así como una posible incorporación a la Otan, sustrayéndola de la esfera de influencia rusa. Pero encuentra un límite en el recelo de las masas a una nueva degradación de sus condiciones de vida después de la terrible experiencia restauracionista de los ’90. La manifestación más avanzada de esta resistencia es la sublevación de las masas en el Este. La integración a Rusia, claro está, no ofrece mejores perspectivas. Como hemos dicho en nuestro periódico Prensa Obrera, la independencia y unidad de Ucrania significa, antes que nada, una lucha contra el ajuste y la confiscación económica -el tema central de lucha de los trabajadores en todo el mundo. La anexión rusa de Crimea, por un lado, y la sumisión de Ucrania a la UE, por el otro, son obstáculos insalvables para la unidad de los trabajadores de Ucrania contra el ajuste.

4.- ¿Está creando una base militar la OTAN al otro lado del Mediterráneo, en Túnez? ¿Con qué objetivos?

Algunos medios de comunicación dicen que se está creando una base de la Otan en Túnez y que el gobierno norteamericano mantiene conversaciones con países del norte de Africa para el despliegue de aviones no tripulados (drones) en la región, informes ante los cuales las autoridades norteamericanas mantienen silencio. Más allá de la cuestión puntual de una base militar, Túnez acaba de ser reconocido por Obama como aliado extra Otan y recibe financiamiento norteamericano para programas de seguridad. Entre los propósitos se encuentra seguramente la situación de Libia, cuyo estado se ha desintegrado en un conjunto de camarillas enfrentadas y que resulta estratégico por sus recursos hidrocarburíferos y por tratarse de una de las rutas migratorias hacia Europa. Una base militar de la Otan en Túnez constituiría un hecho altamente simbólico por tratarse del país que prendió la mecha de la Primavera Arabe, cuyo alcance las potencias imperialistas se han esmerado en derrotar (por ejemplo, mediante el apoyo al ejército en Egipto).

5.- En la crisis Griega y su eterno conflicto con Turquía, cómo pudo haber actuado la OTAN en las negociaciones de Syriza con sus acreedores.

Syriza nunca se propuso seriamente salir de la Otan. Más aún, ha hecho un gran esfuerzo por preservar el presupuesto de Defensa, en medio de recortes brutales y de la suscripción de un nuevo acuerdo con la Troika que transforma el país en una semicolonia. Alexis Tsipras entregó la cartera de relaciones exteriores a la extrema derecha de Griegos Independientes (Anel), que tiene una posición chauvinista y anti-turca. Como parte de la Otan, Grecia ocupa un papel importante en el sostenimiento del statu quo en los Balcanes luego de la guerra. En materia de política exterior, hay un continuismo entre Alexis Tsipras y la política de sus antecesores. Durante la negociación griega con los acreedores internacionales, el secretario general de la Otan, Jens Stolenberg, declaró que la salida griega del euro constituía una preocupación para la alianza atlántica pero también que el país era un socio de confianza.

6.- ¿Y el acuerdo firmado hace unas semanas entre Israel y Grecia cómo valorarlo?

El acuerdo de cooperación entre Israel y Grecia -que establece entre otros puntos una capacitación militar conjunta- ubica a Tsipras y a Syriza en el campo de la política del imperialismo y del sionismo para Medio Oriente, dando la espalda a la causa nacional más sentida del mundo, que es la causa palestina. Más aún, el ministro de relaciones exteriores expresó la existencia de un campo común con el gobierno israelí en la lucha ‘antiterrorista’ y en la defensa frente a Irán.

7.- Entre el 3 de octubre y el 6 de noviembre la OTAN moverá más de 30.000 soldados en territorio español en unas super maniobras, ¿para qué, por qué en España?

España ha sido calificada por el secretario de defensa norteamericano, Ashton Carter, como uno de sus aliados “más fuertes” en el seno de la Otan por su contribución tanto en la vigilancia del Báltico como en los conflictos de Afganistán y de Irak. La Otan explota el servilismo de Rajoy, pero subestima la capacidad de movilización del pueblo español contra estos ejercicios, que incluyen un simulacro de guerra en el Cuerno de Africa. En estos días, la base militar de Morón de la Frontera se ha transformado en sede permanente para las fuerzas de intervención estadounidense en aquel continente.

8.- OTAN, “Estado Islámico”, Iraq, Siria, “Primavera árabe”… qué debemos saber de lo que ocurre.

El desarrollo de los conflictos en Irak y en Siria demuestran que el imperialismo y la Otan han fracasado en sus planes de rediseño del mapa de Medio Oriente. El Estado Islámico es una criatura oscurantista de las monarquías del Golfo y del propio imperialismo para sembrar la división de las masas árabes, aterrorizarlas, y cerrar definitivamente la etapa abierta por la Primavera Arabe.

9.- Háblanos de la OTAN y su espacio de acción en latinoamerica

La injerencia más notable de la Otan en América Latina que debemos denunciar en la actualidad es la de Colombia. Mientras Santos negocia con las Farc con una mano, con la otra prepara una ‘modernización’ de las Fuerzas Armadas con el concurso de la alianza atlántica. Entre otros objetivos, procura enfrentar a las fuerzas guerrilleras que no se desmovilicen una vez que se consume el acuerdo de paz. Esto pone de relieve que el Plan Colombia se mantendrá vigente. Finalmente, el espacio que la Otan no puede ocupar hoy por los conflictos que enfrenta en Medio Oriente y en Asia Central ha sido asignado a la Minustah, la fuerza multinacional que está presente en Haití y que integran -con la excepción de Venezuela y Cuba- los demás gobiernos ‘progresistas’ de la región. El Partido Obrero ha denunciado esto en el Parlamento argentino y se ha movilizado junto a numerosas organizaciones reclamando “Fuera el imperialismo de Haití” y “Fuera las tropas de la Minustah”. Argentina se transformó en un aliado extra Otan bajo la presidencia de Carlos Menem y conservó ese deshonroso status hasta hace tres años, sin que el kirchnerismo se inmutara.

 

Esta entrevista forma parte de la campaña conjunta que desarrollaremos un grupo de medios de comunicación alternativos para denunciar la presencia de la Coalición Bélica en el Estado Español e informar sobre las acciones que se organicen contra la misma y sobre el Tribunal Permanente de los Pueblos contra la Guerra imperialista y la OTAN, que se celebrará en Madrid los próximos días 7 y 8 de noviembre. Hasta el momento participan en esta campaña La Haine, Canarias-Semanal, Espineta amb Caragolins, Insurgente, Kaosenlared
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Entrevista a Manuel Pardo, miembro de Anemoi

La OTAN surgió en 1949 como amenaza de los países capitalistas occidentales a la Europa del Este. Ahora, en el 2015 ¿de qué objetivos podemos hablar?.

A pesar de la retórica de la guerra fría, que insistía en que la OTAN defendía su territorio frente a la amenaza soviética, la realidad era bien distinta: el cerco a la URSS tenía como objetivo impedir a toda costa el progreso de los movimientos populares que cuestionaban el sistema capitalista en Europa (al tiempo que desplegaban toda suerte de intervenciones en la periferia para impedir su emancipación), para lo que necesitaban el establecimiento de un cordón sanitario alrededor que actuara como una potente amenaza. Al miso tiempo, la guerra fría fue un excelente estímulo para las gigantescas inversiones militares que dinamizaron poderosamente la economía de EEUU, al tiempo que arrastraban a la URSS al colapso, en su denodado esfuerzo por mantener un equilibrio militar.

Con el desmantelamiento del Pacto de Varsovia y la disolución de la URSS, este discurso quedó en evidencia: la excusa de la amenaza soviética había desaparecido y sin embargo, la OTAN se rehace a sí misma, justificándolo en etéreas amenazas a la “seguridad” de occidente, dada la situación de creciente inestabilidad que ellos mismos se encargaban de alimentar. Ya no cabía la apelación a la defensa frente agresiones, que es a fin de cuentas lo único que justifica el recurso a la guerra. En consecuencia, barra libre para la imposición de las doctrinas neoliberales por doquier. Dado que esto implica el sufrimiento de enormes masas de población, para el solo beneficio de unos pocos, eran esperables reacciones violentas masivas. Para ello está ahora la OTAN, aunque, claro, siempre con la excusa de que intervienen para llevar la paz y la democracia.

La situación se agudiza en los últimos años, tras los aparentes fracasos en Irak y Afganistán, que han dejado tras sí un caos absoluto, pero en el que pastan las grandes empresas y los contratistas de seguridad con fabulosas ganancias. La capacidad de incidencia de los EEUU frente a los nuevos grandes competidores (los BRICS y, en especial, China y Rusia) disminuye inexorablemente en el ámbito económico; pero siguen siendo los gigantes en el terreno militar. Como no están ya en condiciones de emprender aventuras semejantes, ahora recurren a la generalización del caos en aquellas regiones que se resisten, con dos objetivos fundamentales: apropiarse de sus recursos y asegurar el control geostratégico, con el cerco a Rusia como primer escalón, previo a su desafío a China. Saben que en este terreno, a la larga, no pueden ganar, pero extenderán la agonía cuanto puedan, a base del sufrimiento de los pueblos de la periferia.

El primer bombardeo masivo de la OTAN fue sobre Yugoslavia en 1999 y comandado por el dirigente del PSOE, Javier Solana, es decir, 10 años después del final oficial de la “guerra fría”.

Efectivamente. La OTAN ya había tomado partido por los croatas, bombardeando (con el beneplácito de unas NNUU a los pies de EEUU, ya sin el contrapeso de la URSS) a los serbobosnios en el conflicto interétnico que había sido previamente espoleado por occidente. A partir de entonces, la OTAN se convierte en un actor más en las negociaciones que sucedían a los distintos conflictos en los Balcanes. Y cuando se celebra la conferencia de Rambouillet, en 1999, alcanzados ya los acuerdos finales, EEUU aparece en el último momento con una cláusula inaceptable para Serbia: el paso franco de las fuerzas de la OTAN a todo su territorio. Su negativa a aceptarlo (que equivaldría, de facto, a una rendición incondicional) dio pié a una sangrienta campaña de bombardeos de la OTAN sobre Serbia (esta vez sin siquiera darle cobertura de la ONU), que se cebó en el sistema productivo y las infraestructuras del país para dejarle inerme. Un crimen de guerra según el derecho internacional, ejecutado directamente por la OTAN y en el que participaron con entusiasmo todos sus aliados, entre ellos, España. Y Javier Solana era su Secretario General.

En la crisis Griega y su eterno conflicto con Turquía, ¿cómo pudo haber actuado la OTAN en las negociaciones de Syriza con sus acreedores?.

Creo que nunca podremos saber exactamente cómo ha influido. Pero Turquía posee un ejército muy poderoso y solo la pertenencia de ambos a la OTAN ha evitado el estallido de un conflicto que habría sido letal para Grecia, especialmente en la grave situación por la que está pasando. Parece que Tsipras recibió una llamada de Obama la víspera de su anuncio de que aceptaba la firma del memorandum que significaba, de hecho la rendición ante sus acreedores. No sabemos qué es exactamente de lo que hablaron, pero puede colegirse una severa advertencia sobre las consecuencias que tal desplante a la UE habría tenido en cuanto a la garantía de no agresión por parte de Turquía. Además, hay que recordar que Tsipras había dado algunos pasos hacia Moscú en busca de ayuda económica; de haberlo logrado, hubiera supuesto un gravísimo precedente de cara a otros países del sur de Europa que afrontamos crisis de la misma naturaleza.

También merece recordar el papel que jugaron el Reino Unido y los EEUU en la laminación de toda la resistencia antifascista, tras la Segunda Guerra Mundial; una simple alusión a ello revive, en la conciencia de los griegos, los peores demonios de la confrontación de las fuerzas populares contra el poder del capital.

Y aquí se reconoce con claridad cuál es el papel de la OTAN como brazo armado de esta Unión Europea que es incapaz de plantear una defensa propia; porque para sus gestores, no se trata de la defensa de Europa o de los países europeos, sino de la defensa de los intereses de los grandes capitales frente a los de las clases populares. Y pone en evidencia también el triste pael de los gobiernos del sur, que fueron incapaces de hacer el mínimo gesto de solidaridad con Grecia, atados por su pertenencia a la OTAN y a la UE.

OTAN, “Estado Islámico”, Iraq, Siria, “Primavera árabe”… ¿qué debemos saber de lo que ocurre?

El panorama es enormemente complejo y se superponen muchos conflictos. Pero puede afirmarse que son la potencias euroatlánticas, en su voracidad por el control de los recursos, los que han llevado a oriente próximo a la caótica situación en que vive. Estados Unidos ya recurrió a los movimientos fundamentalistas islámicos para expulsar a la URSS de Afganistán; esta fue la primera piedra de un edificio que no ha parado de crecer. Obviamente, su intención es conseguir el control de toda la zona, para lo que había diseñado toda una estrategia para hacer caer a todos los estados que se resistieran: Irak, Libia, Siria e Irán. El aparente fracaso de su intervención en Irak, añadido a la gigantesca deuda pública, ha dado origen a otra estrategia más sutil: fomentar por todos los medios la disidencia interna para hacer caer los gobiernos. La primavera árabe pudo alimentarse, en parte, de legítimas aspiraciones de los pueblos; pero fueron espoleadas por la diplomacia, la propaganda y los servicios secretos de occidente, que recurrieron a la creación de grupos paramilitares fanatizados por su cosmovisión del imperio del islam en todo su espacio natural. La desarticulación del ejército nacional iraquí ha dado pie a que muchos de sus antiguos componentes, de mayoría suní, se constituyan en organizaciones paramilitares, vinculadas originalmente a Al Qaeda.

La intervención en Libia aprovecha la excusa de las revueltas de la primavera árabe, pero no se cuenta del traslado de millares de combatientes desde Irak (así como de otras partes del mundo, incluyendo Europa, financiados y armados por las monarquías del Golfo) por parte de los principales aliados de EEUU en la zona, cuyo objetivo último era acabar con el régimen socialista de Gadaffi; los bombardeos de la OTAN anularon la capacidad de mantener el estado y desde entonces, Libia es un caos absoluto.

Algo semejante ocurre en Siria, para la que el plan de EEUU era derribar el régimen de Assad, alimentando los enfrentamientos armados a partir de las protestas de la primavera árabe. Aquí confluye un verdadero aluvión de combatientes, descaradamente financiados por EEUU y sus aliados y entrenados en Turquía y Jordania, mientras se propalaba el discurso cínico del apoyo a los “opositores moderados”. Su rápida expansión en los territorios de Irak y Siria dio origen a su regreso a la idea del Califato Islámico, el poder político y el religioso encarnados en el mismo orden, que había quedado vacante tras la extinción del Imperio Otomano. Este es el Estado Islámico, ISIS o Daesh, ahora ya autónomo de Al Qaeda y que ha conseguido hacerse fuerte en esa región, extendiendo sus tentáculos a casi todo el mundo islámico. Esta situación preocupa ahora a EEUU, que organizó una coalición internacional para combatirlo. Pero sus campañas de bombardeo han sido más propagandísticas que efectivas, mientras los propios EEUU seguían armando a la “oposición moderada” (cuyos combatientes son masivamente reclutados por el ISIS) y algunos aliados (Francia, Turquía, Arabia Saudí e Israel, fundamentalmente) se dedican a armar a los rebeldes y a combatir a las únicas fuerzas que les han hecho frente en serio: el Ejército Nacional Sirio y las milicias kurdas. Cada uno de los actores tiene su agenda particular y dentro de la propia administración de los EEUU hay un sector que ha venido obstaculizando la estrategia de Obama, que parece aceptar ahora la inevitabilidad de que Assad se mantenga en el poder.

La irrupción de Rusia en el conflicto parece anticipar un cambio, en conexión también con el acuerdo de Irán con occidente y reclamando un regreso a un orden multipolar. Pero puede afirmarse que EEUU continuará interviniendo en operaciones encubiertas, con financiación y ejerciendo su influencia sobre sus aliados para que la inestabilidad se mantenga, de manera que pueda seguir manteniendo su papel como gendarme del mundo, el que tiene la porra más larga. Y en caso extremo, con una guerra abierta. Esa es la única forma que le queda de mantener su dominio frente a otros poderes emergentes. Y, en un círculo vicioso, el discurso de la seguridad le permite alimentar su máquina de guerra y sus servicios de espionaje, desarbolando de camino toda resistencia interna a su política de dominación.

Háblanos de la OTAN y su espacio de acción en el Mediterráneo. ¿Con qué objetivos?

La inestabilidad provocada en Europa oriental, en Oriente Próximo y en África sirve como justificación para un refuerzo en esta zona clave para el acceso de las fuerzas de la OTAN a estos territorios, sea en operaciones encubiertas o abiertas. Claramente, las elites en el poder en los países europeos de la OTAN siguen ciegamente los dictados del amo americano, en contra de los intereses de sus propios pueblos. Por ejemplo, en lugar de una aproximación a Rusia, cliente y proveedor fundamental para Europa, ésta ha seguido la estrategia norteamericana de confrontación con Rusia. Estados Unidos se puede permitir jugar a la guerra fría, al fin a al cabo tiene todo un océano por medio. Pero puede ser muy arriesgado para Europa. De hecho, las sanciones económicas a Rusia por la supuesta anexión de Crimea han hecho más daño a la economía europea que a la rusa, en tanto que es inapreciable para los EEUU.

Lo que resulta evidente, después del desmembramiento de la URSS, es que la OTAN ha tenido que abandonar su discurso de ser una organización “defensiva” para extender, poco a poco, su teatro de operaciones a todo el planeta. En primer lugar, con la excusa de la “gestión de crisis”, lo que explica su intervención directa en Afganistán. Y una vez abierto este camino, la OTAN se muestra dispuesta a llevar su guerra a donde sea. Ahora que su diplomacia e intervención encubierta en Ucrania estrechan más que nunca el cerco a Rusia, han tomado la supuesta anexión de Crimea como justificación para una escalada belicista en el Mar Negro.

Obviamente, todos ellos son ahora los teatros más plausibles para una intervención militar, todos accesibles desde el Mediterráneo.

Entre el 3 de octubre y el 6 de noviembre la OTAN moverá más de 30.000 soldados en territorio español en unas super maniobras, ¿para qué, por qué en España?

España tiene una posición estratégica fundamental, en la entrada al Mediterráneo, como puente para África y en la retaguardia de una posible confrontación con Rusia. A partir de la cumbre de Cardiff de 2014, la OTAN ha manifestado su animosidad contra Rusia y ha implantado el concepto de la Fuerza Conjunta de Muy Alta Disponibilidad (Very High Readiness Task Force, VHRTF), con el objeto de despegar hasta una brigada de combate (unos 5.000 efectivos), con todo su apoyo naval, aéreo y de fuerzas especiales, en 48 horas. A esto se le llama la “punta de lanza” de la Fuerza de Respuesta de la OTAN (NATO Response Force, NRF), que aportarían los refuerzos necesarios para sostener la operación en el tiempo, en un plazo más dilatado.

Lo que consiguen estas maniobras es encuadrar, adiestrar y certificar a todas estas fuerzas para que estén en alerta durante todo el año 2016. Y en el reparto de las responsabilidades entre los aliados, España se había ofrecido como país líder de la componente terrestre de la NRF, lo que le supone aportar el Cuartel General del Mando del componente terrestre, además de los 3/5 de los efectivos y la disposición de sus territorios para las maniobras.

Dado el compromiso de la cumbre de Cardiff de hacer unos ejercicios de “gran visibilidad”, estas maniobras serán las más concurridas desde la guerra fría, 36.000 combatientes, de los que España aporta unos 8.000. Obviamente, es un mensaje dirigido a Rusia, que se complementa con otras acciones, como el preposicionamiento en los países del este de infraestructuras para acoger a esa fuerza, el despliegue allí de artillería o fuerzas blindadas de EEUU y Reino Unido, el triplicar la fuerza aérea destacada en los países bálticos o la incorporación de nuevas armas nucleares tácticas a las bases de EEUU en Europa. Es decir, estas maniobras son una exhibición de músculo, en el terreno más apropiado, dentro de toda una panoplia de medidas agresivas contra Rusia.

¿Cuál es el vínculo entre las Fuerzas militares españolas y la OTAN?. ¿Cuándo surge?. ¿En qué contexto?

Hay que retrotraerse al año 1953 en que, tras las reiteradas condenas de la ONU al régimen de Franco por su origen fascista, EEUU le da su apoyo a cambio de las cuatro bases en nuestro territorio. Era la vía de escape a la situación de aislamiento internacional; pero además, hay una confluencia de intereses en cuanto a su enfrentamiento con la Rusia soviética. A partir de entonces, la aproximación de las fuerzas armadas (FAS) españolas a las doctrinas militares, el armamento, etc, no ha hecho más que crecer. Sin embargo, en Europa no se quería a España como aliado en la OTAN.

Fue a partir del gobierno de Calvo Sotelo, en 1982, que se formalizó el ingreso en la OTAN. Sin embargo, las negociaciones para la forma de integración se retrasaron con el acceso al gobierno del PSOE y su postura tibia inicial; tras fuertes presiones de los propios EEUU y de Alemania, el PSOE sometió a referéndum la aceptación de la incorporación, a condición de que se reducirían las bases, no se entraría en la estructura militar y no se autorizarían las armas nucleares en nuestro territorio.

No solo fue la mayor traición a la soberanía nacional y a los intereses del pueblo, sino además, un gran engaño. Las condiciones para autorizar la permanencia fueron desoídas tan pronto como el referéndum fue ganado por el gobierno del PSOE. A partir de entonces, España ha sido uno de los aliados más firmes de la OTAN, siguiendo siempre las líneas marcadas por los EEUU. Y su participación en operaciones, ejercicios, instalaciones, estructuras de mando, etc, ha sido siempre reconocida como “ejemplar”, es decir, vasalla. Siempre dentro de las limitaciones que marcan la población, el PIB, etc. De manera que hoy día, las FAS españolas están orientadas (su armamento, su doctrina, su inteligencia, sus sistemas de información y comunicaciones, etc) a las operaciones con la OTAN y los militares no conciben otra cosa que esto.

¿Hay traspaso de información de los movimientos sociales existentes en el estado español a la OTAN?

Es un tema que no conozco en persona, pero puedo imaginar que el CNI mantiene un continuo seguimiento de todas las organizaciones que, entre sus actividades, desmienten rotundamente el discurso securitario de la OTAN. Y evidentemente, es información que comparten con sus aliados.

¿Qué respuesta se puede dar desde dentro de las Fuerzas Militares españolas?

Los militares tienen muy limitado el derecho a la libertad de expresión, de manera que cualquier opinión que disienta de la del mando y más si es de los políticos en el poder, puede ser severamente castigado. Los casos del Teniente Segura y de la Capitán Cantera hablan por si solos (y, en estos casos, no se cuestionaba para nada el papel de España en la OTAN). Para no hablar del derecho de asociación, esencial para que pueda existir una organización.

De manera que resulta improbable que surja un movimiento de resistencia específicamente contra la OTAN, en el seno de las FAS. Más factible sería la aparición de un movimiento de militares que apoyaran una auténtica transformación de la sociedad en un sentido revolucionario, republicano que, obviamente, incorporaría el rechazo a la OTAN como ente imperialista por excelencia. Existen elementos para sustentarlo, como puede ser la honrosa tradición militar progresista del siglo XIX, la patente dejación de soberanía nacional (lo que es muy importante en el esquema de valores militares) o la especial sensibilización sobre los abusos y la corrupción interna, puesta de relieve por los casos mencionados.

¿Es posible una alianza cívico – militar para frenar la injerencia en territorio estatal?

No solo posible, sino necesaria. El Colectivo Anemoi es un ejemplo de ello: denuncia el estado de cosas porque lo conoce desde dentro, aunque desde luego, debe trabajar con absoluta discreción y de manera que sus caras visibles no estén expuestas a los mecanismos represivos militares. Pero además, traslada las inquietudes, plantea demandas y trabaja codo con codo con organizaciones que desean una auténtica transformación de la sociedad en el sentido de acabar con toda la herencia franquista, incluyendo la monarquía.

 

 

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La OTAN por Rafael Cid

  • 1.- La OTAN surgió en 1949 como amenaza de los países capitalistas occidentales a la Europa del Este. Ahora, en el 2015 de qué objetivos podemos hablar.

  • La OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) se funda en 1949 por los países capitalistas occidentales, pero solo la integran aquellas naciones que entonces tenían una forma de gobierno de pluralismo ideológico representativo. Otros regímenes igualmente capitalistas, como la dictadura de Franco, no formaron parte de esa alianza militar. Efectivamente, su constitución supuso una amenaza, aunque no exactamente para “la Europa del Este” en sentido geográfico, sino más exactamente para el Bloque del Este que orbitaba en torno al régimen estalinista de la URSS. Un sistema autoritario de socialismo de Estado que se había expandido a países del área, como Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Bulgaria y Rumania. Solamente la Yugoslavia autogestionaria de Tito quedaría al margen de la influencia de Moscú. La respuesta armada a la amenaza de la OTAN consistió en la fundación en 1955 del Pacto de Varsovia (Trato de Cooperación, Amistad y Asistencia Mutua del Pacto de Varsovia). En 2015, la OTAN proyecta su campo de acción en diferentes espacios estratégicos: el Mediterráneo, Oriente Medio, Rusia y China, fundamentalmente. En los antecedentes de la constitución de la OTAN se sitúan la creación del Kominforn por Stalin en octubre de 1947 y el bloqueo de militar de Berlín por la URSS en junio de 1948.

2.- El primer bombardeo masivo de la OTAN fue sobre Yugoslavia en 1999 y comandado por el dirigente del PSOE, Javier Solana, es decir, 10 años después del final oficial de la “guerra fría”.

  • Obviamente. Aquella acción criminal no se podía justificar dentro del clima de tensión de la guerra fría. La acción militar de la OTAN en la antigua Yugoslavia (las actuales Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Kosovo) fue una operación para desmembrar ese país multicultural. En el desarrollo del conflicto el papel de los dirigentes europeos, el Vaticano y organismos internacionales fue indecente y cómplice.

  • 3.- El despliegue de tropas en Ucrania a qué lógica responde¿A qué despliegue de tropas se refiere la pregunta?

En Ucrania no hay más despliegue de tropas no ucranianas (de Kiev o de las regiones soberanistas) que las que ha enviado, con abundantes armas y material de guerra, el primer ministro ruso Vladimir Putin. Aunque esos contingentes se disfracen de “voluntarios” (los “hombrecillos de verde” que decía este dirigente ruso). Dichos combatientes son los que invadieron Crimea para provocar su anexión a Rusia de forma violenta con la excusa de haber acudido en defensa de la población de “etnia rusa” allí asentada. Una justificación que ya utilizó en su día Hitler para invadir Austria y que Estados Unidos ha empleado históricamente en América latina al considerarla “su patio trasero”. Tropas de la OTAN se han desplegado en naciones vecinas (Polonia, Lituania, Letonia) a petición de sus gobiernos por considerar los sucesos de Crimea, como antes los de Osetia del Sur Abjasia y Transnistria una amenaza potencial proveniente de la actual Rusia, una de las mayores potencias capitalistas y nucleares del globo. Del nivel de implicación de Putin da idea el hecho de que se atribuya a misiles tierra-aire rusos derribar sobre cielo ucraniano un avión civil con 200 pasajeros a bordo, según el informe provisional de la comisión de investigación holandesa sobre la tragedia.

  • 4.- ¿Está creando una base militar la OTAN al otro lado del Mediterráneo, en Túnez? ¿Con qué objetivos?

  • Lo desconozco. Lo que es sabido es que durante el gobierno de Zapatero se dio luz verde para hacer de la base conjunta de Rota (Cádiz) el cuartel general naval de escudos antimisiles en el Mediterráneo de EEUU.

  • 5.- En la crisis Griega y su eterno conflicto con Turquía, cómo pudo haber actuado la OTAN en las negociaciones de Syriza con sus acreedores.

  • Lo desconozco, si es que ha habido tal. Lo que es público y notorio es que fue el propio gobierno griego de Syriza y ANEL, presidido por Alexis Tsipras, quien hizo todo lo posible por mantener sin recortes el presupuesto militar del país, el segundo más grande de todos los países de la OTAN, entregando el ministerio clave de Defensa al líder del partido xenófobo citado (ANEL), antiguo viceministro de marina mercante en anteriores gobiernos de derecha. Por lo demás, un sector económico (el clan de los armadores) donde se concentra la más rancia oligarquía griega.

  • 6.- ¿Y el acuerdo firmado hace unas semanas entre Israel y Grecia cómo valorarlo?

  • En la misma línea de la manifestado anteriormente. Como una decisión del gobierno de Syriza y de su ministro de Defensa.

  • 7.- Entre el 3 de octubre y el 6 de noviembre la OTAN moverá más de 30.000 soldados en territorio español en unas super maniobras, ¿para qué, por qué en España?

  • Para qué: seguramente como exhibición de fuerza ante la dimensión de los acontecimientos que se están produciendo en la zona de acción del llamado Estado Islámico (Siria, Irak, Turquía).

Por qué España: porque forma parte de la estructura militar de la OTAN y sus bases en el Mediterráneo, junto con las italianas y turcas, son las de mayor capacidad operativa ante acciones en la zona estratégica del Mediterráneo Oriental.

  • Que ha pasado a ser la zona del mundo donde se está reeditando la guerra fría tras el episodio desestabilizador que las primaveras árabes suponían para las áreas de influencia de las potencias capitalistas (hoy todas). Ni a Rusia, ni a Estados Unidos les interesa que sus peones en los gobiernos de la zona sean depuestos por “revueltas de abajo-arriba”. De ahí el golpe de Estado militar en Egipto contra el gobierno legal de los Hermanos Musulmanes con la ayuda de EEUU, Rusia e Israel en comandita. Y el conflicto sirio, enquistado por influencia de esas injerencias, donde arrecia la presencia militar de Rusia en apoyo de la dictadura de Bashar al-Asad, lo que lleva provocado el mayor éxodo de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial.

Adenda. Hacer una campaña contra la OTAN está bien, incluso es un deber cívico. Pero sería de mayor trascendencia y eficacia estructural que la izquierda recuperara su tradición antibelicista, antimilitarista y pacifista, combatiendo toda muestra de violencia estatal, venga de donde venga, desde Rusia a Sudáfrica, desde China a Washington. Conviene no olvidar que la autodestrucción del movimiento obrero se incubó cuando, tras la fundación de la Primera Internacional, los trabajadores europeos pasaron a enfrentarse en los campos de batalla como vasallos de los gobiernos en pugna, pulverizando de un manotazo el internacionalismo solidario de sus principios. Como señala una reciente viñeta de El Roto, deberíamos ser un “castor derribando el mástil de una bandera para construir una dique contra la guerra”.

Cordialmente

Rafael Cid

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SOBRE LA SITUACIÓN VASCA (3)

1. Las elecciones europeas del pasado mes de mayo mostraron que la llamada «izquierda soberanista» sufre una creciente tensión interna: por un lado, el reformismo de EH Bildu y Amaiur, pese a la radicalidad verbal de algunos de sus portavoces y a logros de la acción municipal e institucional, choca con el empeoramiento objetivo de la realidad; por otro lado, el clamoroso silencio público de Sortu en muchas cuestiones y su incapacidad para llegar a ser y significar lo que fue y significó HB en condiciones represivas cualitativamente más duras, choca con las críticas de mucha militancia independentista y socialista combativa que, sin embargo, valora la importancia de la unidad pese al mal trato que recibe por parte de la burocracia; por último, el mensaje reformista de la coalición electoral en la que ha participado, EH Bildu, agudizó estos y otros problemas, entre ellos el distanciamiento creciente entre Sortu como proyecto no consumado y el malestar de amplias bases independentistas y socialistas, que no «soberanistas», felices estos últimos por el chollo propagandístico y político que han encontrado teniendo en cuenta su enana base militante y popular. Continua llegint